enero 13, 2013

CUESTIÓN DE EUSTORGIOS


La causa: La enfermedad de  un  tercer  Eustorgio 
Respuesta clara
Te  amo intensamente papi y lloro,  ahora lloro  por  ese  dolor  que te  invade,  ese  dolor  que  por  mucho  que  pienses  no  cabe en  cada  célula  de  tu  cuerpo, ese  dolor  que  apresa y que representa en  carne viva  el  vacío…es ese  un  dolor  nuevo  que  te  hace  enfermar  y que  a mí  no me  deja  de  reproducir  un  doble  movimiento en  escalofrío, en  soledad  inmensa, esa  que  te  revive  cada  que  te  recuerda,  cada  que sabe  y  se entera  de  que  tú,  también  estás enfermo  y  un  nuevo  instante  me hace   estar esperándote y  no  recibir respuesta  y que me da miedo  que  un  día tú  mueras.
Ese  hombre,  ese  hijo  tuyo  que ahora  está  enfermo, ese  por  el  que tú  hablas  y sufres es un  fantasma  para  mí,  hasta  el  día de  hoy  una   amenaza que  no me  deja  comer, que  me  hace  cuidarme,  que no me deja   dormir,  que  me hace  ser  constante y  me  hace  dormir  muy  cansada, pero me  despierta  asustada,  ese,  ese  fantasma  como  el  que te  despierta  a  ti ahora  que la  incertidumbre  y la  desesperación  te  rondan.  Temo  que sea  una sensación infinita,  que  sea  una  sensación  que  recuerde  incluso  al  final  de mis  días.
El  secreto  estaba  en  el  silencio, de esa compañía, de ese  parecerse en el abrazo,  en el  descanso que significas  para mí, en la  libertad y  en la  posibilidad, está  en cada  latido de  nuestros  pechos  y  corazones  unidos.
Te amo y  sabes que cada  instante quiero  estar  a tu  lado y ha  representado  un no poder del  siempre y  he sido  fuerte y  lo  he  respetado y me  he  resignado, pero  no  ha dejado de hablar esa  gana  inmensa de tenerte  a diario en  casa. 
Te amo. Y  amo las palabras dulces  que me  obsequias  cada  mañana y amo  que disfrutes de  un  beso y  un  abrazo, amo tus besos, tus besos  largos y tronados. Papi, te  amo.