Pero no deja de ser repugnante que esta dama salga con otros caballeros. ¡Lo encuentro repugnante! ¡La mujer a quien amo no va con otros caballeros a un restaurante de pescado! ¡Noche tras noche!...
Cuando suena la música, empieza a sollozar quedamente.
Patrick Süskind
No hay comentarios:
Publicar un comentario