“Con el amor materno, la vida te hace al alba una promesa
que jamás cumple. Después nos vemos obligados a chupar frío hasta el final de
nuestros días. Después de él, cada vez que una mujer te abraza y te estrecha
contra su corazón, ya no son sino pésames. Siempre volvemos a aullar sobre la
tumba de la madre, como un perro abandonado. Nunca más, nunca más, nunca más.
Brazos encantadores se juntan alrededor de tu cuello y tiernos labios te hablan
de amor, pero tú ya sabes de qué va. Fuiste muy temprano a la fuente y te lo
bebiste todo. Cuando vuelves a tener sed, por más que busques por doquier, ya
no quedan pozos, sólo hay espejismos. Desde el primer resplandor del alba, has
hecho un estudio muy riguroso del amor, y dispones de documentación. Vayas
donde vayas, llevas contigo el veneno de las comparaciones, y pasas el tiempo
esperando lo que ya recibiste... "
No hay comentarios:
Publicar un comentario