La muerte de Marcelo Pasternac, sólo me hace recordar las hermosas reuniones de seminarios de días enteros, que propiciaban pensamientos y deliciosas charlas con comida rica, mis amigos, mis grandes amigos, mis grandes maestros y mis grandes amores.
La teoría y las grandes charlas las tienen ellos, yo sólo un libro de 1236 observaciones que hizo de la traducción de los Escritos de Lacan, su cara tierna y rosada y l a posibilidad de Psicoanálisis en México.
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