agosto 30, 2010

I PRAYED THAT THE DAYS WOULD LAST THEY WENT SO FAST...

LAST NIGHT I DREAMT OF SAN PEDRO
JUST LIKE ID NEVER GONE,
I KNEW THE SONG.
A YOUNG GIRL WITH EYES LIKE THE DESERT
IT ALL SEEMS LIKE YESTERDAY,
NOT FAR AWAY

Aquella era la noche, reposando en las estrellas y yo chocando con ellas en cada punto de historia y belleza, todo de noche y sólo por la noche, el Tiber elegante abrazando e iluminando, el Coliseo, las calles más elegantes, las fuentes con sus deseos y yo cumpliéndolos, aquella noche tenía cuatro amigos españoles curiosamente, curiosamente lo que no hice en Madrid; sólo éramos turistas, los romanos ya no existen en Roma, no, ya no hay romanos, su historia los enorgullece y los viste como a cualquier pueblo que envejece junto a sus ruinas y con sus muertos, yo había cenado algo muy rico y bebido mucho mucho, aunque no al punto de la embriaguez. Tomamos un tour para poder entrar con facilidad al Vaticano, ese y Pompeya fueron los únicos y decididamente no lo haría en ningún otro lugar, no suelo ser de viaje en grupos o de seguir a la gente, o de comer lo que comen y menos con gente desconocida…digamos entonces que no soy de tours nunca, desde niña nunca lo he sido. El sueño de anoche de esa noche que me reclama me regala otra noche una que te mostraré de un lugar precioso de noche…

Desprecié aquella salida al Vaticano por los turistas, por la cantidad de dinero , pero lo valió mucho al estar en la Capilla Sixtina y frente a La Piedad, lo valió, tanto como anoche cuando a oscuras como anoche en el sueño las estrellas iluminan y se abren las puertas sólo para mí en la capilla Sixtina.



No hay comentarios: