Bellas mejillas de cuando yo era niña con la delicia de los jugosos jitomates, rosas de juego y de risa.
Todo el día de ayer y cada uno de los minutos estuve paranoica desde el pensamiento y el encantamiento de palabras “the last station”, Roma y llegando a “viajo porque preciso, vuelvo porque te amo”
No ha cesado ni un instante
- usted no le ha importado
-eso desde siempre lo sabemos
-¿para qué pensar en el futuro incierto?
-porque conocí el miedo y el presentimiento
Bestialidad he dicho. Maldito encantador de palabras...
MÁS TARDE:
-Suenas dulce al despertar tu madre, ¿alguna vez te has percatado?
-Te he dicho que ya no espero, no presiento y ya no tengo miedo.
Y sin embargo...
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