julio 30, 2010
PARÍS
Saluda aquella belleza, sus puentes preciosos, sus razas mezcladas con su elegancia y la falta de miradas, la amabilidad de cada espacio en todos los sentidos, con innumerables puentes que recuerdan abrazando al sena en tiempos diferentes y la sorpresa de lo nuevo a cada paso, de aquel aire profundo y sus noches protectoras, saluda a los amigos que ofrecen todo y a los alimentos con sus vinos deliciosos; la fiesta que flota por las noches en el sena otorgando alas para subir al cielo. Saluda a Notre Dame a sus pies y junto al sena, a su arte ambiciosa y su elegancia histórica saluda saluda a esa a la que sueño y extraño aún algunas noches.
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