Antes alerta de N desde Ginebra, la agobia a Ella...
Mi, chel de tres años de edad chupando tutsi pop sentada en las piernas de su madre, sin quitarle la mirada a Ella, que estaba cansada y mordiendo el centro de otra tutsi pop a punto de terminar …
El hombre de los merengues sentado en silencio, él, no vendía , él, no ofrecía, el sólo cargaba su tabla repleta de merengues.
Ella quiere leer , Mi,chel le sonríe y no deja de mirarla, a Ella que guarda el libro y le sonríe a Mi,chel, entonces Mi,chel le pide a su madre un dulce señalándola a Ella, donde su madre corrige “se llaman merengues y se señala “allá” -apuntando a los merengues- Ella se llama P. y no se señala, además no te compro nada, tú siempre quieres todo y ni te lo acabas”.
Michel insiste más de dos veces y se le corrige el mismo número de veces hasta que se va el hombre de los merengues; Michel sigue señalando hacia Ella, “quiero dulce”
Ella ya está más cansada y abandonada
Su madre sigue sorda y ciega
No hay comentarios:
Publicar un comentario