Quedé en silencio para que todo se silenciara y entonces te digo que:
Me siento culpable
Sabes, me sigo mirando correr sola entre los edificios y automóviles, en las madrugadas huyendo de los ladrones fantasmas despidiéndome de mi madre y esperando a que YA regrese a recogerme después de a ver sufrido el ocaso y haber llorado tanto por querer estar con ella y con mi padre, de no querer citas continuas con el médico, de crecer y no aceptar nunca tres cirugías, de odiar los hospitales.
De querer ser parte
De querer jugar con ellas
De querer ser como A cuando fuera grande y de querer besar como Ay A se besaban y que alguien más testificara y afirmara.
De que oscurezca y seguir esperando a papá y mamá
De ser chillona gritar fuerte tan fuerte que moleste a los vecinos
De no obedecer y mostrarles mi primer libro a todos en el kínder
huir
De llorar por el flash de la cámara fotográfica
De que todo se inunde y yo quede abandonada
De no ser aceptada
De que llegue y muer a el fin de semana
De mis “hermanos” que crecimos y nos separamos…Raymundo pidió ya una foto por cierto
De no saber hacer amistad con el amor, de no saber como se hace eso porque sólo amo
De no saber caminar sola
Y de que insista en dejarme sola
Me sigo observando dejando encargada en unidad
Sigo observando a mi padre callado, recordando a una madre muerta cuando él nació
Sigo observando a mi madre preocupada, loca amorosa preocupada
Sigo tan lejos del amor
Sigo pensando que hice mal
Hasta aquí aún sigo culpable
Los animales me persiguen aún y hasta de eso también me siento culpable
Sigo molestándome por cualquier cosa
Hubo algo muy bonito, soñé contigo y aprendía a rescatarme en un después irremediable donde no supe cuidarme.
Aún me persigue la relación de mis padres
Los recuerdos y los sueños de mi niñez también surgen mucho estos últimos días
Y me asusto
Espero, no sé que espero si todo esto ya lo sé
No hay comentarios:
Publicar un comentario