mayo 10, 2010

INTIMIDAD

Quedé en silencio para que todo se silenciara y entonces te digo que:

Me siento culpable

Sabes, me sigo mirando correr sola entre los edificios y automóviles, en las madrugadas huyendo de los ladrones fantasmas despidiéndome de mi madre y esperando a que YA regrese a recogerme después de a ver sufrido el ocaso y haber llorado tanto por querer estar con ella y con mi padre, de no querer citas continuas con el médico, de crecer y no aceptar nunca tres cirugías, de odiar los hospitales.

De querer ser parte

De querer jugar con ellas

De querer ser como A cuando fuera grande y de querer besar como Ay A se besaban y que alguien más testificara y afirmara.

De que oscurezca y seguir esperando a papá y mamá

De ser chillona gritar fuerte tan fuerte que moleste a los vecinos

De no obedecer y mostrarles mi primer libro a todos en el kínder

huir

De llorar por el flash de la cámara fotográfica

De que todo se inunde y yo quede abandonada

De no ser aceptada

De que llegue y muer a el fin de semana

De mis “hermanos” que crecimos y nos separamos…Raymundo pidió ya una foto por cierto

De no saber hacer amistad con el amor, de no saber como se hace eso porque sólo amo

De no saber caminar sola

Y de que insista en dejarme sola

Me sigo observando dejando encargada en unidad

Sigo observando a mi padre callado, recordando a una madre muerta cuando él nació

Sigo observando a mi madre preocupada, loca amorosa preocupada

Sigo tan lejos del amor

Sigo pensando que hice mal

Hasta aquí aún sigo culpable

Los animales me persiguen aún y hasta de eso también me siento culpable

Sigo molestándome por cualquier cosa

Hubo algo muy bonito, soñé contigo y aprendía a rescatarme en un después irremediable donde no supe cuidarme.

Aún me persigue la relación de mis padres

Los recuerdos y los sueños de mi niñez también surgen mucho estos últimos días

Y me asusto

Espero, no sé que espero si todo esto ya lo sé

No hay comentarios: