Esa noche en el sueño,
el llamado no era externo, fue en el propio cuerpo.
Tan cerca.
Tan muerto.
Lo sentí.
Accidente y choque de recuerdo oscuro ante mi.
El corazón se detenía.
En el ciclo de la respiración.
En el cuerpo.
Muerta.
Ya no hay más. Tuve miedo.
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