
…"¿Qué ha ocurrido en su vida, para que sea así, tan libre y acosada a la vez, tan equívoca y tan clara? ¿Tan deseosa de vivir amores fortuitos? ¿Tan cobarde ante el amor?"
A mi parecer, el amor y la poesía tienen cierto parecido, no avanzan ni retroceden, sin embargo se mueven; para mi son el principio y el fin de todas las cosas mías, al igual que la mar con su suave, natural fuerza y existencia que no cesa…
En una noche llena de instantes Marguerite Duras lo volvió a hacer con “Hiroshima mon amour” jajajjaj que Lacan ni que Lacan con su significante… o Allouch con su amor…jajajja "Mirarse con el amor sin objeto y por consiguiente perpetuo (salvaguardado por el olvido mismo)" la señora pasa y me permite compactar todo en 1, acto seguido me obsequia el universo y el amargo suave sabor del amor mezclándose sin principios preconcebidos fundiéndose en aroma de posibilidad, pasión… EXISTENCIA.
He descubierto del por qué de los ojos hermosos y mi gusto por ellos…ella, Marguerite, lo supo y lo vivió ¡WOW!.
Para ti... que tienes los ojos más hermosos que a través de mi, vida, haya contemplado por medio de ella misma, quedando calcada, herida y cegada por su flecha.
Ahí, donde "El amor aumenta en razón inversa del tiempo" está,sólo para mi
-Aunque aún no entiendo lo que ÉL dijo con respecto a “con que derecho le dice TÚ…”-
-Aunque aún no entiendo lo que ÉL dijo con respecto a “con que derecho le dice TÚ…”-
Ese universo tan lleno de nada y vacío de todo en el que el tiempo, el amor, palabras y todas las formas de música que las acompañan resuenan como las ondas de frecuencia destinadas a caer y desaparecer; ¿qué otra cosa nos queda?, sino arder antes de…
RETRATO DE LA…
Tiene treinta y dos años.Es más atractiva que guapa.En cierto modo podría llamársela también a ella "The Look". Todo en ella, palabra, movimiento, "pasa por su mirada".Esa mirada se olvida de sí misma. Esa mujer mira por su cuenta. Su mirada no consagra su comportamiento, sino que lo desborda siempre.En el amor, sin duda, todas las mujeres tienen bonitos los ojos. Pero a ésta, el amor la arroja al desorden del alma (elección voluntariamente stendhaliana del término) algo más pronto que a las demás mujeres. Porque está más "enamorada del amor mismo" que las demás mujeres.Sabe que de amor no se muere. Ella tuvo, en el curso de su vida, una espléndida ocasión de morir de amor. No murió en Nevers. Desde entonces, y hasta este día, en Hiroshima, en que conoce a ese japonés, arrastra en ella, con ella, el "vacío del alma" de una mujer que vive en prórroga con una ocasión única de decidir su destino.No es el hecho de haber sido rapada y deshonrada lo que marca su vida, sino ese fracaso en cuestión: no murió de amor el 2 de agosto de 1944, en aquel muelle del Loire.Esto no está en contradicción con su actitud para con el japonés en Hiroshima. Por el contrario, está en relación directa con su actividad para con ese japonés... Lo que le cuenta al japonés, es esa ocasión que, al mismo tiempo que la perdía, la definió.El relato que ella hace de aquella ocasión perdida la transporta literalmente fuera de sí y la lleva hacia ese hombre nuevo.Entregarse en cuerpo y alma, es eso.Es la equivalencia no sólo de una posesión amorosa, sino también de un matrimonio.Ella entrega a ese japonés — en Hiroshima — lo que de más caro tiene en el mundo, su propia expresión actual, su supervivencia a la muerte de su amor, en Nevers.
…Tú, no has visto nada
Tú, no sabes nada…
Tú, no sabes nada…
ELLA. — ... Y te encuentro a ti.
Te recuerdo.
¿ Quién eres ?
Me estás matando.
Eres mi vida.
¿Cómo iba yo a imaginarme que esta ciudad estuviera hecha a la medida del amor?
¿Cómo iba a imaginarme que estuvieras hecho a la medida de mi cuerpo mismo?
Me gustas.
Qué acontecimiento.
Me gustas.
Qué lentitud, de pronto.
Qué dulzura.
Tú no puedes saber.
Me estás matando.
Eres mi vida.
Me estás matando.
Eres mi vida.
Tengo tiempo de sobra.
Te lo ruego.
Devórame.
Defórmame hasta la fealdad.
¿Por qué no tú?
¿Por qué no tú, en esta ciudad y en esta noche tan semejante a las demás que se confunde con ellas? Te lo ruego...
RETRATO DEL…
Es un hombre de unos cuarenta años. Alto. Tiene una cara muy "occidentalizada"...En resumen, es de tipo "internacional". Su seducción debería ser inmediatamente reconocible por todo el mundo como la de los hombres que han llegado a la madurez sin cansancio prematuro, sin subterfugios.Es ingeniero. Hace política. Esto no es una casualidad. Las técnicas son internacionales. El juego de las coordenadas políticas también lo es. Ese hombre es un hombre moderno. Listo en lo esencial. No estaría profundamente desplazado en ningún país del mundo.Coincide con su edad, tanto física como moralmente.No ha "hecho trampas" con la vida. No ha tenido que hacerlo: es un hombre a quien su existencia ha interesado siempre lo bastante como para no "arrastrar" tras de sí un mal de adolescencia que tan a menudo hace, de los hombres de cuarenta años, falsos jóvenes aún a la búsqueda de algo que hacer, para parecer seguros de sí mismos. El, si no está seguro de sí, es por buenas razones.No tiene una verdadera coquetería pero tampoco es descuidado. No es un donjuán. Tiene una mujer a la que quiere, y dos hijos. No obstante le gustan las mujeres. Pero nunca ha hecho carrera "de mujeriego". Cree que ese tipo de carrera es una carrera de despreciable sustitutivo, y algo más sospechoso. Que quien no ha sabido nunca lo que es el amor de una sola mujer no ha conocido el amor y ni siquiera la virilidad.Por eso mismo es por lo que vive con esa joven francesa una auténtica aventura, aunque sea fortuita. Porque no cree en el valor de los amores fortuitos es por lo que vive con la francesa un amor fortuito con esa sinceridad, con esa violencia.
Te encuentro.
Me acuerdo de ti.
Esta ciudad está hecha a la medida del amor.
Tú estabas hecho a la medida de mi propio cuerpo.
¿Quién eres?
Me estás matando.
Estaba hambrienta. Hambrienta de infidelidades, de adulterios, de mentiras y de morir.
Desde siempre.Ya me imaginaba que un día tropezaría contigo.
Y te esperaba con una impaciencia sin límites, sosegada.
Devórame. Defórmame a imagen tuya para que nadie más, después de ti, comprenda ya en absoluto la razón de tanto deseo.
Vamos a quedarnos solos, amor mío.
La noche no tendrá fin.
El día no amanecerá ya para nadie.
Nunca. Nunca más.
Por fin.
Me estás matando.
Eres mi vida.
Lloraremos al día muerto con conocimiento y buena voluntad.
No tendremos ya nada más que hacer, nada más que llorar al día muerto.
Pasará tiempo.
Solamente tiempo.
Y vendrá un tiempo.
Vendrá un tiempo en que ya no sabremos dar un nombre a lo que nos una.
Su nombre se irá borrando poco a poco de nuestra memoria.
Y luego, desaparecerá por completo.
…Tú no has visto nada
Tú no sabes nada…
Tú no sabes nada…
3 comentarios:
Ya imprimi todo... Gracias amigueta, esta muy lindo!
mmmmmmmmmmmmh, disfrutalo es ya una de mis favoritas; son de esas cosas que pueden modificar las piezas en el juego de ajedrez...
mmmmmmmmmmmmh, disfrutalo es ya una de mis favoritas; son de esas cosas que pueden modificar las piezas en el juego de ajedrez...
Publicar un comentario